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SALUD ·
BULIMINA Y ANOREXIA NERVIOSA UN FLAGELO PARA LA
JUVENTUD EN EL URUGUAY
La mejor prevención comienza con la información:
conozca mas acerca de estas enfermedades
Sabemos que las pautas
culturales han determinado que la delgadez sea sinónimo de éxito social.
Muchos de nuestros jóvenes luchan para conseguir el "físico ideal" motivados
por modelos, artistas o por la publicidad comercial.
Muchos creen que el mundo es de los delgados. Otros, por un peso natural
que excede el estándar de delgadez que la sociedad impone, se deprimen
y autocritican sintiéndose fracasados o desvalorizados.
Actualmente la BULIMIA y la ANOREXIA NERVIOSA, dos complejas enfermedades
alimentarías, se han convertido en un verdadero flagelo para la juventud
de nuestro país .
La anorexia nerviosa: se puede considerar como una alteración,
de los hábitos y/o comportamientos involucrados en la alimentación. Las
personas que lo padecen dedican la mayor parte de su tiempo a temas alimentarios
y todo lo que esté relacionado con ello.
La preocupación por la comida y el temor a ganar peso forman lo esencial
de este trastorno, junto con la inseguridad personal para enfrentarse
a este problema.
Niegan la enfermedad y se perciben gordas en alguna parte de su cuerpo
a pesar de presentar un aspecto esquelético. Sobreviene la irregularidad
menstrual y más tarde la amenorrea o la impotencia en varones.
La bulimia: Como síntoma, describe episodios incontrolables de
comer en exceso. Como síndrome hace referencia a un conjunto consistente
de síntomas entre los cuales destaca la preocupación por el peso y forma
corporal, la pérdida de control sobre la ingesta y la adopción de estrategias
que contrarresten los efectos "engordantes" de sus síntomas bulímicos.
El paciente siente una necesidad imperiosa por ingerir grandes cantidades
de comida, generalmente de elevado contenido calórico. Una vez que termina
de comer, al paciente le invaden fuertes sentimientos de autor repulsa
y culpa. Ello le induce a mitigar los efectos, autoinduciéndose el vómito
entre otras estrategias purgativas.
Síntomas de la anorexia
1) Negativa a mantener el peso corporal por encima de un peso normal mínimo
parar edad y altura, por ejemplo, perdida de pese dirigida mantener el
peso en 15 por ciento por debajo del esperado.
2) Intenso temor a aumentar de peso o engordar, aun cuando tenga peso
insuficiente.
3) Percepción distorsionada del peso, tamaño o figura de su cuerpo.
4) En las mujeres, la ausencia de por lo menos tres ciclos menstruales
consecutivos.
En general, usted puede notar si una persona tiene anorexia si observa
las siguientes tres señales de alarma constantes y esenciales:
a)Peso corporal anormalmente bajo.
b)Mantenimiento deliberado de ese peso corporal mediante dieta, ejercicio,
abuso de laxantes o diuréticos, o una combinación de los tres.
c)Síntomas de inanición.
El rasgo común de este desorden alimenticio, es el intentar mantener el
control sobre la cantidad de comida que se ingiere. Periodos de ayuno,
conteo obsesivo del contenido calórico de los alimentos, el ejercicio
compulsivo, y/o la purgación después de una comida regular, son los síntomas
mas comunes.
Los anoréxicos son conocidos por tomar grandes cantidades de café y/o
fumar.
Síntomas de la bulimia
1) Episodios recurrentes de atracones de comida.
2)Una sensación de perdida del autodominio durante los atracones de comida.
3) El uso regular de vomito autoinducido, laxantes o diuréticos, dieta
estricta o ayuno, o ejercicio muy energético para evitar el aumento de
peso.
4) Un mínimo de dos episodios de atracón de comida a la semana durante
al menos tres meses.
5) Preocupación exagerada por la figura y el peso corporal. Las bulímicas
están continuamente obsesionadas por su aspecto y trabajan duro para ser
lo más atractivas posibles.
6) Antecedentes de dietas frecuentes. Muchos estudios han revelado que
casi todas las personas que desarrollan bulimia han realizado frecuentes
intentos de controlar su peso.
7) Síntomas de depresión. Incluyen pensamientos melancólicos o pesimistas,
ideas recurrentes de suicidio, escasa capacidad de concentración o irritabilidad
creciente.
8) Excesivo temor a engordar. En un estudio reciente, el 92 por ciento
de las pacientas bulímicas encuestadas dijeron que sentían pánico o mucho
temor a engordar.
9) Comer en secreto o lo más inadvertidas posible.
10) Mantenimiento de al menos un estándar normal mínimo de peso. A diferencia
de las anoréxicas, las bulímicas no tienen una figura demacrada que las
traicione. Por supuesto, muchas mujeres con anorexia también desarrollaran
bulimia.
En síntesis
Los desordenes alimentarios, el miedo a la obesidad y las conductas extravagantes
en relación con la comida son algunos de los principales síntomas.
Los bulímicos son capaces de ingerir grandes cantidades de comida en poco
tiempo y, luego, se generan conductas purgativas como auto provocarse
vómitos o consumir laxantes y diuréticos en forma indiscriminada. La rutina
la rematan con desayunos compensatorios que, finalmente, los llevan a
repetir el ciclo.
Los anoréxicos tiene una marcada tendencia a la inanición, acompañada
por un temor e irracional hacia los alimentos. Se niegan a comer, tienen
terror a aumentar de peso, se vuelven incapaces de reconocer los riesgos
que eso provoca y oscilan permanentemente entre la hiperactividad y la
depresión.
La adicción a las drogas es una característica bastante frecuente entre
estas pacientes así como su tendencia a la depresión y a la ansiedad.
Además, suelen fracasar en sus relaciones sentimentales.
DIFERENCIAS ENTRE LA BULIMIA Y LA ANOREXIA
Conductas patológicas
Preocupación constante por la comida (habla de peso, calorías, dietas...).
Atracones, come de forma compulsiva, esconde comida. Miedo a engordar.
Evita el hecho de ir a restaurantes o fiestas y reuniones donde se vea
socialmente obligado a comer. Acude al baño después de comer. Vómitos
autoprovocados, abusa de laxantes o diuréticos. Usa fármacos para adelgazar.
Realiza regímenes rigurosos y rígidos. Tiene una conducta adictiva con
edulcorantes.
Conducta alimentaría restrictiva (poca cantidad de comida) o dietas
severas
Rituales con la comida como: contar calorías, descuartizar la comida en
trozos pequeños, preparar comida para otros y comer... Miedo intenso a
engordar, luchando por mantener el peso por debajo de lo normal. Temor
a verse obligado a comer en sociedad (fiestas, reuniones familiares,...).
Hiperactividad (exceso de gimnasia u otros deportes). Esconder el cuerpo
debajo de ropa holgada. Negarse a bañarse que vean su cuerpo. En ocasiones,
atracones y uso de laxantes o diuréticos. Abuso de edulcorantes.
Signos fisiológicos
Inflamación de las parótidas
Pequeñas rupturas vasculares en la cara o bajo los ojos. Irritación crónica
de la garganta. Fatiga y dolores musculares. Inexplicable pérdida de piezas
dentales. Oscilaciones de peso (5 ó 10 Kg, arriba o abajo).
Pérdida progresiva de peso (con frecuencia sucede en un período breve)
Falta de menstruación o retraso en su aparición sin causa fisiológica
conocida. Palidez, caída del cabello, sensación de frío y dedos azulados.
Debilidad y mareo.
Cambio de actitud
Modificación del carácter (depresión, sentimientos de culpa u odio a sí
mismo, tristeza, sensación de descontrol...) Severa autocrítica. Necesidad
de recibir la aprobación de los demás respecto a su persona. Cambios en
la autoestima en relación al peso corporal.
Cambio de carácter (irritabilidad, ira)
Sentimientos depresivos. Inseguridad en cuanto a sus capacidades. Sentimientos
de culpa y auto-desprecio por haber comido o por hacer.
Fuente: Fundación Manantiales.
uruguaypress.com
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